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A mí, como a otros, no nos alcanzan las formas comunes de expresión y entonces nos salimos de plano...

1 may 2012

Atando Cabos


El miércoles pasado me ocurrió algo que me parece interesante compartir, más que interesante, me parece adecuado. Estaba viendo el capítulo de Mujeres Desesperadas como nunca lo hago, es decir, en la tele. Bree (una de las protagonistas) entraba en un motel, se sentaba en una silla junto a una mesa y sacaba una botella de alcohol y una pistola, con la intención que todos nos imaginamos. En ese momento sentí como en mi estómago se formaba un nudo y los ojos se me llenaban de lágrimas, pero el motivo de ello no era que una de las protagonistas tuviese la intención de pegarse un tiro. El nudo de mi estómago provenía de lo que la había llevado a esa situación y el parecido que tenía con la realidad. Pues Bree llegó a esa situación al verse sola, abandonada por sus hijos, sus maridos y amantes y por últimos, por sus amigas, que con razón se habían enfadado con ella, dejándola sola ante los hechos y acontecimientos que la rodeaban en ese momento.

Aunque parece una escena un tanto exagerada (que lo es), no se aleja mucho de la realidad, si la miramos desde varias perspectivas y nos apartamos un poco de lo que es la trama de la serie. Ya que no solo me quiero quedar con el hecho de que una de las protagonistas esté agobiada y se quiera dar un tiro si no cómo ha llegado a ello y como se podía haber evitado, pues sus amigas cegadas por las razones que les llevan a no hablarle a Bree ignoran lo sola y desesperada que está su amiga. Un simple acto podría evitar que se sienta sola, pero nadie hace nada, porque todos tienen motivos para no hacerlo, pero si su amiga muere esos motivos al final serán insignificante y absurdos. Pues todos, inconscientemente o no, nos hemos visto metidos en estas situaciones alguna vez, cómo un pequeño gesto de nuestra parte podría haber cambiado el futuro, cómo un acto insignificante en un momento dado puede significar la salvación de otra persona. Y aunque sin llegar a la situación dramática y exagerada de la serie, nuestros actos o más bien la ausencia de ellos pueden tener terribles consecuencia, y esto no nos hacen peores personas, porque seguramente que tengamos motivos para volver la cara a alguien por algún daño que nos haya causado, y por eso es tan fácil “cagarla” y sufrir las consecuencias en un futuro cercano.

Esto fue lo que se me paso por la cabeza cuando Bree saco la pistola, eso fue lo que ató el nudo en mi estómago, y eso mismo fue lo que me llevó a prometerme que ante una situación desesperada, intentaré tener en cuenta todas las consecuencias de mis actos, o de la ausencia de ellos.


Lucía.