...

A mí, como a otros, no nos alcanzan las formas comunes de expresión y entonces nos salimos de plano...

1 jun 2012

Ni lejos ni siempre

Hay amigos que, cuando te tienen cerca, se mantienen a tu lado y te entregan toda su amistad, son de esas personas insaciables que están dispuestas a todo, que no fallan nunca y que atienden todas tus necesidades. No les molesta nada y nunca les supones un estorbo, son de esos amigos que todos nos sentimos orgullosos de tener y a los que siempre estamos agradecidos. Hasta que un día, cuando decides poner distancia de por medio, te das cuenta de que en esa situación los sientes lejos, más lejos que nunca, pero por el hecho de que ya no se acuerdan de ti y pasan a convertirse en esas personas que hablan contigo cuando no tienen nada mejor que hacer, cuando necesitan una distracción antes de llegar a su próximo destino, cuando se sienten solos, tristes o impotentes, entonces, es cuando se acuerdan de ti, cuando necesitan a alguien con quien hablar. Esos perfectos amigos, compañeros, que nos acompañan cuando estamos en casa nos dejan solos cuando nos vamos, nos apartan a un lado porque no pueden compartir ciertas cosas con nosotros, porque lejos no servimos igual que cuando estamos a su lado, pero una vez juntos de nuevo todo vuelve a ser como antes.

Sin embargo, también están aquellos imperfectos, que cometen sus fallos y que, aunque siempre están ahí, hay que darles un respiro. Son algo intermitentes, a veces estas con unos y otras veces estas con otros, y en ciertas ocasiones coincidimos todos, sí, son esos que te alegran el día y después se van, de esos que saben cuando necesitas ayuda, un abrazo, un beso, que no se cansan de preguntar, “por si acaso”, pero lo mejor, es que SIEMPRE mantienen la misma actitud, cuando estas a su lado y te tienen cerca y cuando te vas y te tienen lejos. La virtud de este tipo de amigos es que siempre te sienten cerca y están contigo. Son esos que se aíslan cuando hablan contigo, o que te llaman porque saben algo que no pueden contar a nadie más que a ti, son de esos que están contigo, siempre.

Curiosamente, al final, valoramos más a los primeros, porque su actitud es la última que nos llega, cuando estamos de nuevo en casa, son a los que elogiamos y etiquetamos de “mejores amigos”, y sin duda, son los mejores, siempre y cuando estemos en casa, ni lejos ni siempre, solo cuando nos sientes físicamente cerca. Por suerte, yo, me considero e intento ser de los segundos, de los de SIEMPRE, tanto cerca como lejos, porque si no sabes estar siempre, casi mejor que no estés nunca.