“No sé” es la repuesta que os doy cuando en
realidad sé a qué se debe cada emoción, de dónde sale cada sentimiento y que
parte de mi cerebro se está activando y enviando impulsos eléctricos que hacen que mi corazón oxigene la sangre más de lo necesario y yo tenga que coger aire como
si acabara de salir del agua.
“No sé” es mi forma de huir de la verdadera
respuesta, la que implica que tenga que reconocer lo evidente y que, en consecuencia,
tenga que actuar. Porque entonces esperan algo de ti y si no actúas te dicen
cosas como: “el mundo no se hizo con no sé”.
Y así paso mi tiempo, entre un “no sé” que no es
más que el duelo interno entre lo que debo hacer y lo que quiero hacer. Y como
la razón siempre gobernó en mí, uso el “no sé” como forma para escapar de ti.

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